Usamos cookies propias necesarias para que la web funcione y, solo si nos das permiso, cookies de Google Analytics para saber qué páginas se visitan y mejorarlas. Puedes aceptarlas, rechazarlas o elegir. Más detalle en la política de cookies.

Siempre

Necesarias

Mantienen tu sesión iniciada y recuerdan tus preferencias básicas. Sin ellas la web no funciona, así que la ley no exige pedir permiso para estas.

Google Analytics, para saber qué se visita y qué no. No se usan para publicidad ni se cruzan con tus datos personales.

iBurgos

Modo de visualización

Protege tu salud visual: activa el modo noche para reducir la fatiga ocular en entornos con poca luz.

Tamaño de texto

100%
¿Olvidaste tu contraseña?
Regístrate gratis
Plaza del Obispo Peña - Pórticos
Agrega Plaza del Obispo Peña - Pórticos a tus favoritos
Ver fotos
Ver vídeos
Cómo llegarCómo llegar con Google Maps a Plaza del Obispo Peña - Pórticos
MapaVer Plaza del Obispo Peña - Pórticos situado en el mapa

Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés.
¿Has estado aquí? Sube tu foto.

Plaza del Obispo Peña - Pórticos

También en este lugar

Hay plazas que se ven y plazas por las que se pasa por debajo. La Plaza del Obispo Peña es de las segundas: un espacio empedrado, sin coches y casi siempre en silencio, presidido por un caserón de entramado de madera cuyos pisos vuelan sobre un pórtico corrido que se puede recorrer entero a cubierto.

No hay monumento que visitar aquí, y no hace falta. Lo que hay es uno de los rincones con más carácter de Covarrubias: madera vieja, columnas de piedra, faroles colgando de un techo de vigas y un empedrado que merece que le mires al suelo. Es la parada de dos minutos que casi todo el mundo acaba alargando.

Lo imprescindible: ¿qué no te puedes perder?

Está todo a la vista, pero se pasa de largo si nadie te lo señala:

  • Los apoyos del pórtico: fíjate bien, porque no son todos iguales. Conviven pies derechos de madera oscura, con su zapata en la cabeza, y columnas de piedra con basa y capitel moldurados. Esa mezcla es lo más interesante de la plaza y tiene explicación, más abajo.
  • El techo del pórtico: al entrar debajo, levanta la cabeza. Un entablado de viguetas de madera muy juntas, pintadas en oscuro, sobre las jácenas que reciben los pisos altos, con faroles de forja colgando en el eje. Es el mejor sitio de la plaza y el que menos gente fotografía.
  • El empedrado: el suelo es de canto rodado y en el centro dibuja un gran círculo rematado en piedra clara, con las líneas partiendo desde él. Un detalle de urbanización muy cuidado que cambia por completo la foto según dónde te coloques.

¿Cuánto tiempo se necesita para ver la Plaza del Obispo Peña y sus pórticos?

Diez minutos largos: cruzar la plaza, meterse bajo el pórtico y recorrerlo entero, salir por el otro extremo y mirar el conjunto desde el centro del empedrado. Es un espacio público abierto, sin acceso ni horario que gestionar, así que se disfruta a cualquier hora. Y siendo honestos, es de esos rincones donde uno se sienta en un banco y se le van veinte minutos sin enterarse.

¿Qué curiosidad esconde la Plaza del Obispo Peña?

Que sus soportes cuentan la historia de sus propias averías. Un pórtico como este nace con todos los apoyos de madera, y la madera tiene un talón de Aquiles: el pie, la parte que toca el suelo, donde se acumula la humedad y la pieza se pudre. Cuando eso pasa, no se tira el edificio: se sustituye el apoyo. Y a partir de cierto momento se sustituye por piedra, que no se pudre.

Por eso, cuando ves columnas de piedra y pies derechos de madera alternando bajo el mismo dintel, no estás viendo un capricho estético: estás viendo siglos de reparaciones escritos en el propio soporte. Cada columna de piedra ocupa, probablemente, el sitio de un poste de madera que un día dejó de aguantar.

Y luego está para lo que servía todo esto: los pórticos eran el espacio comercial del pueblo. Bajo ellos se montaba el mercado, se vendía a cubierto, se trataba y se esperaba sin mojarse. La plaza porticada no era decoración, era infraestructura económica.

¿Por qué se llama Plaza del Obispo Peña?

Por Pedro Peña, uno de los hijos ilustres de la villa. Fue un eclesiástico del siglo XVI natural de Covarrubias que llegó a ser prelado en América, en pleno periodo de organización de la Iglesia en el continente. Su casa-palacio se conserva en el pueblo, con su escudo en la fachada, y de él tomó nombre este espacio.

Es un detalle que dice bastante de Covarrubias: un pueblo pequeño de la ribera del Arlanza que, en el mismo siglo, dio un médico de cámara de Felipe II y un obispo destinado al otro lado del Atlántico. Aquí las plazas no se llaman así por casualidad.

Datos de la ruta

  • Peña o roquedo

Características

  • Gratuito

Datos de la ruta

  • Peña o roquedo

Características

  • Gratuito

Todavía no hay servicios cargados para esta localización.

No hay más puntos registrados en esta unidad geográfica todavía.

Todavía no hay vídeos para este punto de interés.

Plaza del Obispo Peña - Pórticos

Plaza del Obispo Peña - Pórticos

Pórticos de la Plaza del Obispo Peña

Pórticos de la Plaza del Obispo Peña

Casa del Obispo D. Pedro Peña

Casa del Obispo D. Pedro Peña

Casa Obispo
Casa del Obispo Peña

Casa del Obispo Peña

Casa Obispo
Casa Palacio de D. Pedro Peña

Casa Palacio de D. Pedro Peña

Casa Obispo

Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés. Sé el primero en subir una.

Todavía no hay PDFs para este punto de interés.

Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.