Usamos cookies propias necesarias para que la web funcione y, solo si nos das permiso, cookies de Google Analytics para saber qué páginas se visitan y mejorarlas. Puedes aceptarlas, rechazarlas o elegir. Más detalle en la política de cookies.

Siempre

Necesarias

Mantienen tu sesión iniciada y recuerdan tus preferencias básicas. Sin ellas la web no funciona, así que la ley no exige pedir permiso para estas.

Google Analytics, para saber qué se visita y qué no. No se usan para publicidad ni se cruzan con tus datos personales.

iBurgos

Modo de visualización

Protege tu salud visual: activa el modo noche para reducir la fatiga ocular en entornos con poca luz.

Tamaño de texto

100%
¿Olvidaste tu contraseña?
Regístrate gratis
Ermita de Peñaguda
Agrega Ermita de Peñaguda a tus favoritos
Ver fotos
Ver vídeos
Cómo llegarCómo llegar con Google Maps a Ermita de Peñaguda
MapaVer Ermita de Peñaguda situado en el mapa

Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés.
¿Has estado aquí? Sube tu foto.

Ermita de Peñaguda

La ermita de Peñaguda no se entiende sin la roca. Está encajada en el monte, al pie de un grupo de peñas altas y redondeadas que asoman por encima del pinar, y una de ellas va coronada por una cruz de hierro que se ve desde lejos. Es el santuario de La Gallega, el sitio al que sube el pueblo entero una vez al año, y funciona como pocos: paisaje rotundo, edificio pequeño y mucho silencio.

Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?

Aquí lo que manda es el conjunto, pero hay cuatro cosas que conviene mirar con calma:

  • Las peñas coronadas por la cruz: un grupo de torres de roca de formas romas, cubiertas de líquenes, que sobresalen del bosque y culminan en la cota de 1.109 metros que recoge la cartografía oficial. La cruz de hierro remata la más destacada y le da la silueta que identifica el lugar.
  • La ermita al pie de la roca: el edificio está literalmente pegado al peñasco. No es una casualidad del terreno, es la elección deliberada de un emplazamiento con carácter.
  • La portada de sillería: un arco de medio punto de grandes dovelas, en piedra clara y dorada, apoyado sobre impostas molduradas. Es el elemento más cuidado del edificio.
  • El monte de Peña Aguda: pinar y sabinar cerrados alrededor, con la roca emergiendo entre las copas. El camino de subida vale tanto como el destino.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la ermita de Peñaguda?

Depende de cómo llegues. Estando allí, con veinte minutos ves la ermita, te asomas al interior por la cancela, rodeas el edificio y buscas el ángulo desde el que las peñas y la cruz salen bien en la foto.

Ahora bien, esto es una ermita de monte, no un edificio urbano: está a unos dos kilómetros y medio del pueblo en línea recta, y lo suyo es plantearlo como un paseo. Con la ida y la vuelta desde La Gallega, cuenta con una mañana tranquila. No hemos podido confirmar hasta dónde se llega en coche, así que conviene preguntar en el pueblo antes de subir.

¿Por qué se llama ermita de Peñaguda?

Porque el nombre está literalmente a la vista. Peña Aguda es el topónimo del monte, y solo hay que levantar la cabeza para entenderlo: esas torres de roca puntiagudas asomando por encima del pinar son las que bautizan el paraje. La ermita, como pasa tantas veces, tomó prestado el nombre del sitio, y de ahí pasó a la advocación: la Virgen de Peñaguda.

Conviene precisar cuál es la forma buena, porque circulan dos. La cartografía oficial fija el topónimo como «Peñaguda», en una sola palabra, y lo sitúa junto a la cota de 1.109 metros del roquedo. La forma separada, «Peña Aguda», aparece sobre todo al hablar del monte y de la romería: es la misma cosa, y responde a la contracción que hace el habla con los nombres que se dicen mucho. Si buscas el sitio en un mapa, búscalo junto.

¿Qué curiosidad esconde la ermita de Peñaguda?

Fíjate en dónde está puesta la cruz. No está en el tejado de la ermita ni delante de la puerta, que es lo cómodo: está arriba del todo, clavada en la cima de la peña, donde cuesta subirla y donde hay que volver cada vez que el viento la castiga.

Ese gesto no es decorativo. Coronar con una cruz un roquedo llamativo es una de las maneras más antiguas de marcar el paisaje: los peñascos singulares —los que se ven desde lejos, los que sirven de referencia a pastores y caminantes— han atraído siempre atención, y plantar una cruz en ellos es la forma de decir de quién es ese sitio ahora. Aquí el gesto está completo: la cruz en la cima, la ermita al pie y la romería subiendo una vez al año. Roca, edificio y gente, los tres elementos del mismo mecanismo.

¿Cuándo se celebra la romería de la ermita de Peñaguda?

El último sábado de mayo. Ese día La Gallega sube al monte y la ermita se transforma: se saca el altar a la puerta, vestido con mantel blanco de encaje, se coloca fuera la imagen de la Virgen —talla dorada con el Niño, con corona y resplandor metálico— entre velas y flores, y se levantan a los lados arcos adornados con hiedra cogida en el propio monte.

Si puedes elegir fecha, elige esa. Es la única jornada del año en la que el sitio está lleno de gente y en la que la ermita se ve funcionando para lo que fue construida. El resto del año tendrás lo contrario, que también tiene su valor: el monte para ti solo.

¿Se puede entrar en la ermita de Peñaguda?

Fuera del día de la romería, lo normal es encontrarla cerrada con una cancela metálica. La buena noticia es que a través de la reja se ve el interior: el techo de madera a la vista, con sus vigas y su tablazón, los muros de sillar y, al fondo, una cruz labrada en la propia piedra y una placa con relieve.

Y una advertencia sobre las peñas, por si te tienta: son roca desnuda y no hay escalera ni pasamanos para llegar hasta la cruz de la cota 1.109. Se disfrutan desde abajo, que además es desde donde mejor se ven.

Características

  • Gratuito

Enlaces

  • Mapa IGNInstituto Geográfico Nacional
    Nombre oficial a buscar: Peñaguda
  • Peñaguda

La ermita de Peñaguda no se entiende sin la roca. Está encajada en el monte, al pie de un grupo de peñas altas y redondeadas que asoman por encima del pinar, y una de ellas va coronada por una cruz de hierro que se ve desde lejos. Es el santuario de La Gallega, el sitio al que sube el pueblo entero una vez al año, y funciona como pocos: paisaje rotundo, edificio pequeño y mucho silencio.

Lo imprescindible: ¿Qué no te puedes perder?

Aquí lo que manda es el conjunto, pero hay cuatro cosas que conviene mirar con calma:

  • Las peñas coronadas por la cruz: un grupo de torres de roca de formas romas, cubiertas de líquenes, que sobresalen del bosque y culminan en la cota de 1.109 metros que recoge la cartografía oficial. La cruz de hierro remata la más destacada y le da la silueta que identifica el lugar.
  • La ermita al pie de la roca: el edificio está literalmente pegado al peñasco. No es una casualidad del terreno, es la elección deliberada de un emplazamiento con carácter.
  • La portada de sillería: un arco de medio punto de grandes dovelas, en piedra clara y dorada, apoyado sobre impostas molduradas. Es el elemento más cuidado del edificio.
  • El monte de Peña Aguda: pinar y sabinar cerrados alrededor, con la roca emergiendo entre las copas. El camino de subida vale tanto como el destino.

¿Cuánto tiempo se necesita para visitar la ermita de Peñaguda?

Depende de cómo llegues. Estando allí, con veinte minutos ves la ermita, te asomas al interior por la cancela, rodeas el edificio y buscas el ángulo desde el que las peñas y la cruz salen bien en la foto.

Ahora bien, esto es una ermita de monte, no un edificio urbano: está a unos dos kilómetros y medio del pueblo en línea recta, y lo suyo es plantearlo como un paseo. Con la ida y la vuelta desde La Gallega, cuenta con una mañana tranquila. No hemos podido confirmar hasta dónde se llega en coche, así que conviene preguntar en el pueblo antes de subir.

¿Por qué se llama ermita de Peñaguda?

Porque el nombre está literalmente a la vista. Peña Aguda es el topónimo del monte, y solo hay que levantar la cabeza para entenderlo: esas torres de roca puntiagudas asomando por encima del pinar son las que bautizan el paraje. La ermita, como pasa tantas veces, tomó prestado el nombre del sitio, y de ahí pasó a la advocación: la Virgen de Peñaguda.

Conviene precisar cuál es la forma buena, porque circulan dos. La cartografía oficial fija el topónimo como «Peñaguda», en una sola palabra, y lo sitúa junto a la cota de 1.109 metros del roquedo. La forma separada, «Peña Aguda», aparece sobre todo al hablar del monte y de la romería: es la misma cosa, y responde a la contracción que hace el habla con los nombres que se dicen mucho. Si buscas el sitio en un mapa, búscalo junto.

¿Qué curiosidad esconde la ermita de Peñaguda?

Fíjate en dónde está puesta la cruz. No está en el tejado de la ermita ni delante de la puerta, que es lo cómodo: está arriba del todo, clavada en la cima de la peña, donde cuesta subirla y donde hay que volver cada vez que el viento la castiga.

Ese gesto no es decorativo. Coronar con una cruz un roquedo llamativo es una de las maneras más antiguas de marcar el paisaje: los peñascos singulares —los que se ven desde lejos, los que sirven de referencia a pastores y caminantes— han atraído siempre atención, y plantar una cruz en ellos es la forma de decir de quién es ese sitio ahora. Aquí el gesto está completo: la cruz en la cima, la ermita al pie y la romería subiendo una vez al año. Roca, edificio y gente, los tres elementos del mismo mecanismo.

¿Cuándo se celebra la romería de la ermita de Peñaguda?

El último sábado de mayo. Ese día La Gallega sube al monte y la ermita se transforma: se saca el altar a la puerta, vestido con mantel blanco de encaje, se coloca fuera la imagen de la Virgen —talla dorada con el Niño, con corona y resplandor metálico— entre velas y flores, y se levantan a los lados arcos adornados con hiedra cogida en el propio monte.

Si puedes elegir fecha, elige esa. Es la única jornada del año en la que el sitio está lleno de gente y en la que la ermita se ve funcionando para lo que fue construida. El resto del año tendrás lo contrario, que también tiene su valor: el monte para ti solo.

¿Se puede entrar en la ermita de Peñaguda?

Fuera del día de la romería, lo normal es encontrarla cerrada con una cancela metálica. La buena noticia es que a través de la reja se ve el interior: el techo de madera a la vista, con sus vigas y su tablazón, los muros de sillar y, al fondo, una cruz labrada en la propia piedra y una placa con relieve.

Y una advertencia sobre las peñas, por si te tienta: son roca desnuda y no hay escalera ni pasamanos para llegar hasta la cruz de la cota 1.109. Se disfrutan desde abajo, que además es desde donde mejor se ven.

Características

  • Gratuito

Enlaces

  • Mapa IGNInstituto Geográfico Nacional
    Nombre oficial a buscar: Peñaguda
  • Peñaguda

Todavía no hay servicios cargados para esta localización.

No hay más puntos registrados en esta unidad geográfica todavía.

Romería Virgen Peña Aguda - La Gallega

Romería Virgen Peña Aguda - La Gallega

Vistas de la ermita y de la cruz - Peñaguda tambien llamada Peña Aguda

Vistas de la ermita y de la cruz - Peñaguda tambien llamada Peña Aguda

Ermita de Peñaguda

Ermita de Peñaguda

Monolito rocoso de Peñaguda con cruz en la cumbre sobresaliendo del pinar

Monolito rocoso de Peñaguda con cruz en la cumbre sobresaliendo del pinar

Todavía no hay fotos de viajeros para este punto de interés. Sé el primero en subir una.

Todavía no hay PDFs para este punto de interés.

Todavía no hay opiniones de viajeros para este lugar.